El temporal que azotó a Misiones el miércoles dejó 26 establecimientos educativos con daños de distinta consideración, algunos de los cuales no pueden desarrollar sus actividades con normalidad debido a la voladura de techos. El Ministerio de Educación desplegó equipos de infraestructura para avanzar con las reparaciones y asegurar la continuidad de las clases durante las últimas semanas del ciclo lectivo.
En declaraciones a FM 89.3 Santa María de las Misiones, el titular de la cartera educativa, Ramiro Aranda, confirmó que las consecuencias del fenómeno alcanzaron a numerosas localidades y que los trabajos comenzaron apenas mejoraron las condiciones meteorológicas.
“Estamos hoy en día con 26 escuelas que estamos en proceso de reparación por solamente lo que pasó ayer”, señaló el funcionario, quien describió la intensidad de las tormentas y los fuertes vientos que provocaron destrozos en diferentes puntos de la provincia.
Según detalló, los establecimientos perjudicados se encuentran en Leandro N. Alem, Aristóbulo del Valle, Santo Pipó, Apóstoles, Mojón Grande, San Vicente, Eldorado, Itacaruaré, Wanda y Campo Viera, entre otras localidades.
El ministro explicó que el fenómeno avanzó por distintas regiones durante la jornada. Primero afectó al sur provincial y posteriormente se desplazó hacia el norte y el centro, donde se registraron algunos de los episodios más violentos.
En ese contexto, destacó la importancia de las alertas meteorológicas difundidas por el Gobierno y recordó que, ante la intensidad de las precipitaciones, decidió demorar la salida de los equipos que debían trasladarse por las rutas.
“Me parece también la responsabilidad de uno de que no anden los equipos en la ruta con ese temporal”, expresó.
Aranda explicó que las tareas se organizan según la gravedad de los daños, con especial atención en los edificios donde las condiciones de seguridad impiden desarrollar las actividades escolares.
“Las que tuvieron voladura de techo son las que estamos priorizando, porque no se puede sostener las clases”, indicó.
En otros establecimientos, las consecuencias fueron menores y se limitaron al desplazamiento de cenefas, filtraciones o problemas que requieren una revisión de las instalaciones eléctricas.
El funcionario señaló que estas situaciones pueden resolverse con intervenciones más sencillas, mientras que la pérdida de una cubierta demanda trabajos de mayor complejidad.
“Hay algunas que tuvieron movimiento de cenefa, que ahí uno acomoda la cenefa, ve que no haya filtraciones y después va viendo toda la parte eléctrica”, explicó.
En cuanto a la continuidad pedagógica, aseguró que los supervisores y directivos recibieron instrucciones para sostener las trayectorias educativas, incluso cuando resulte necesario reorganizar temporalmente las actividades.
“La idea es sostener las trayectorias estudiantiles. Las escuelas tienen los mecanismos para eso”, afirmó.
El ministro también adelantó que recorrerá distintas zonas de la provincia para supervisar las intervenciones. Durante la entrevista se encontraba camino a San Antonio, donde tenía previsto continuar con las tareas de seguimiento.
Uno de los puntos que destacó Aranda fue la decisión de evitar trámites administrativos que puedan demorar las reparaciones urgentes.
Según explicó, los directores pueden informar directamente los daños y solicitar asistencia inmediata, sin necesidad de completar previamente toda la documentación habitual.
“Nosotros ayer, cuando vimos esto, les dije personalmente a cada director que me escribía: nos ponemos a trabajar, la nota se regulariza después”, sostuvo.
El titular de Educación remarcó que una emergencia requiere procedimientos diferentes de los utilizados para las obras programadas.
“No podemos estar pidiendo que haga una nota, que entre por mesa de entrada, siendo que hay una escuela que está teniendo algún problema”, agregó.
En esa línea, aseguró que las cuadrillas comenzaron a intervenir apenas fue posible circular y que los trámites formales se completarán posteriormente.
También recordó que, dos semanas atrás, otro temporal había provocado destrozos en establecimientos educativos, cuyas reparaciones ya habían sido concluidas antes del nuevo episodio.
“Pudimos arreglar la totalidad de las escuelas, pero ahora fue muy fuerte. Impactó de manera muy rápida, repentina”, manifestó.
No obstante, aclaró que el relevamiento actual depende de las comunicaciones que realicen las autoridades de cada institución.
“Si no nos informaron, nosotros no tenemos manera de llegar a la escuela, así que los directores nos avisan y nosotros estamos”, señaló.
Pese a las dificultades ocasionadas por las tormentas, Aranda descartó que la situación obligue a modificar las fechas previstas para la finalización de las clases.
El ministro explicó que las reparaciones buscan evitar interrupciones prolongadas y que, en caso de ser necesario, se evaluarán situaciones particulares.
“Nosotros ya anunciamos que el 4 terminan las clases regulares, veremos excepcionalidades que pueda haber, pero ninguna escuela va a estar con muchos días sin clases, porque estamos trabajando”, afirmó.
De esta manera, el 4 de diciembre se mantiene como fecha de finalización de las clases regulares en Misiones, mientras que posteriormente continuará el período destinado a los estudiantes que deban recuperar contenidos o aprobar materias pendientes.
Aranda indicó que, después del feriado del 8 de diciembre, los docentes podrán concentrarse en acompañar a los alumnos que necesiten instancias adicionales de evaluación.
Asimismo, consideró que modificar el cronograma por la incertidumbre meteorológica generaría una preocupación innecesaria entre los trabajadores de la educación y las familias.
“Imagínense el estrés que yo le puedo llegar a dar al docente diciéndole que vamos a rever el calendario a partir del fenómeno de El Niño, porque el docente necesita previsibilidad”, expresó.
Durante la entrevista, el funcionario también adelantó que el Ministerio comenzó a analizar con los gremios docentes el calendario del próximo ciclo lectivo.
Aunque todavía no existe una definición oficial, señaló que el lunes 1 de marzo de 2027 aparece como una fecha posible para el inicio de las clases.
“Estamos ya viendo con los gremios el inicio del ciclo lectivo del año que viene. Estimamos que, justo hay un lunes 1 de marzo, va a comenzar por ahí”, indicó.
Sin embargo, aclaró que se trata de una previsión inicial y que la decisión deberá surgir del diálogo con los representantes del sector.
“Soy respetuoso también del diálogo que tenemos. Estoy diciendo una suposición a partir de que nos sentemos, pero siempre la idea es comenzar los primeros días de marzo”, precisó.
Contexto: La provincia de Misiones ha enfrentado en los últimos años diversos eventos climáticos severos que afectaron su infraestructura escolar, lo que llevó a las autoridades educativas a implementar protocolos de respuesta rápida y a priorizar las reparaciones en los establecimientos más dañados para minimizar el impacto en el calendario académico.
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