La intervención de Ueno Bank en Paraguay ha tenido un impacto inmediato en los principales indicadores financieros del país. En solo una semana, el dólar se apreció un 8,8% frente al guaraní, mientras que el riesgo país experimentó un incremento del 16%, en un contexto de incertidumbre entre los inversores y una creciente crisis política que involucra al presidente Santiago Peña.
De acuerdo con información de Infobae, la cotización de la moneda estadounidense pasó de 5.661 guaraníes el 28 de octubre a 6.160 guaraníes una semana después, lo que representa un aumento de casi 500 guaraníes por dólar. Este movimiento refleja la preocupación por la estabilidad financiera y las consecuencias de la caída de una de las principales entidades bancarias del país.
El deterioro también se evidenció en el riesgo país, indicador elaborado por JP Morgan que mide la diferencia entre los rendimientos de los bonos soberanos de economías emergentes y los títulos del Tesoro estadounidense. En seis ruedas financieras, el índice de Paraguay pasó de 119 a 138 puntos básicos, un aumento de 19 unidades, equivalente al 16%.
Este movimiento se produjo tras conocerse los problemas de solvencia de Ueno Bank, cuya intervención dejó a millones de usuarios sin acceso a sus fondos y puso bajo revisión una importante cantidad de recursos pertenecientes a organismos estatales.
La crisis se profundizó el 29 de octubre, cuando Ueno Bank informó al Banco Central del Paraguay (BCP) que no podía reponer aproximadamente 70 millones de dólares que había utilizado de su encaje legal, según la reconstrucción publicada por Infobae.
Posteriormente, el organismo monetario resolvió iniciar el procedimiento de resolución de la entidad, después de comprobar que su índice de solvencia había caído por debajo del 50% del mínimo exigido por la regulación. La decisión fue adoptada el 2 de noviembre y comunicada oficialmente al día siguiente. El Banco Central dispuso la intervención de la institución para verificar su situación patrimonial, preservar sus activos y avanzar con los mecanismos legales correspondientes.
Ueno Bank contaba con cerca de tres millones de clientes y había experimentado un rápido crecimiento mediante su plataforma digital, convirtiéndose en una de las entidades financieras con mayor alcance entre la población paraguaya. La interrupción de sus servicios afectó el acceso a depósitos, tarjetas y operaciones electrónicas, además de generar dificultades en los pagos de particulares, comercios y empresas.
Uno de los aspectos que genera mayor preocupación es la magnitud de los recursos estatales depositados en la entidad. De acuerdo con la información difundida por Infobae, Ueno Bank administraba entre 800 y 850 millones de dólares pertenecientes a organismos públicos paraguayos. Dentro de ese monto se encontraban aproximadamente 355 millones de dólares correspondientes al Instituto de Previsión Social (IPS), organismo encargado de administrar fondos jubilatorios y prestaciones de seguridad social.
La exposición de recursos previsionales agregó incertidumbre sobre la recuperación del dinero y motivó la intervención del Congreso, que comenzó a impulsar medidas para acelerar la devolución de depósitos y proteger los fondos de las instituciones públicas.
El Banco Central informó que el Fondo de Garantía de Depósitos ofrece una cobertura de hasta 75 salarios mínimos por persona y entidad financiera, equivalente actualmente a 228,3 millones de guaraníes. Sin embargo, los depósitos que superen ese límite dependerán de los mecanismos de recuperación establecidos durante el procedimiento de resolución, por lo que todavía existe incertidumbre sobre los plazos y montos que podrán recuperar algunos clientes.
La intervención también generó preocupación entre empresas y ahorristas de otras entidades, ante la posibilidad de que los problemas de Ueno Bank afecten la confianza en el conjunto del sistema bancario. Frente a ese escenario, la Asociación de Bancos del Paraguay (Asoban) buscó transmitir tranquilidad y sostuvo que el resto de las instituciones mantiene condiciones de solvencia y liquidez. El propio Banco Central remarcó que se trata de un problema particular de Ueno Bank y que la situación no debe interpretarse como una crisis generalizada del sistema financiero.
Contexto: La intervención de entidades financieras por parte de bancos centrales es un mecanismo habitual para preservar la estabilidad del sistema y proteger a los depositantes. En Paraguay, el Banco Central tiene facultades para disponer la resolución de una entidad cuando su solvencia se deteriora por debajo de los niveles regulatorios, como ocurrió en este caso.
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