La crisis financiera desatada por el colapso de Ueno Bank en Paraguay ya repercute de lleno en la Argentina. Alrededor de 1.000 empleados de una firma tecnológica vinculada a la entidad fueron suspendidos por 30 días sin goce de sueldo, en un contexto que también incluyó la renuncia del presidente paraguayo, Santiago Peña.
La medida alcanza a trabajadores de IT Consultores SAECA (ITTI), compañía de soluciones digitales que integra el Grupo Vázquez, el mismo conglomerado que controlaba Ueno Bank y otras 30 empresas.
De acuerdo con lo informado por Clarín, los empleados realizan tareas remotas desde la Argentina y fueron notificados el jueves 5 de noviembre de la suspensión de sus actividades, sin aviso previo.
Asimismo, denunciaron que aún no cobraron los salarios de octubre, lo que incrementó la incertidumbre sobre su situación laboral.
La empresa fundamentó la decisión en las restricciones financieras derivadas de la intervención de Ueno Bank, dispuesta por el Banco Central del Paraguay a comienzos de esta semana.
Según la información de Clarín, los empleados recibieron un correo electrónico en el que se comunicó la suspensión de tareas desde el 5 de noviembre hasta el 4 de diciembre inclusive.
En la notificación, enviada por Kaitel SRL, sociedad a través de la cual ITTI opera en la Argentina, se explicó que la intervención del banco paraguayo afectó la disponibilidad de recursos financieros necesarios para continuar con las actividades habituales.
La firma sostuvo que las dificultades económicas provocaron una paralización temporal de sus operaciones y que, por tratarse de circunstancias extraordinarias, resolvió aplicar suspensiones por razones de fuerza mayor.
Los trabajadores permanecerán sin percibir sus remuneraciones durante ese período, aunque conservarán formalmente la relación laboral con la compañía.
Según la comunicación empresarial, el personal deberá reincorporarse a sus funciones el próximo 5 de diciembre, salvo que se informe una modificación de la medida.
La firma también aseguró que mantendrá la cobertura de medicina prepaga de los empleados y sus respectivos grupos familiares mientras dure la suspensión.
La decisión generó preocupación entre los empleados, quienes señalaron que se enteraron de las consecuencias laborales cuando el cierre de Ueno Bank ya había tomado estado público.
Mauricio Keorkis, trabajador de ITTI, explicó a Clarín que los empleados no recibieron sus remuneraciones y que también perdieron el acceso a los sistemas informáticos que utilizaban para desarrollar sus tareas.
El trabajador detalló que la mayor parte del personal estaba asignada a Ueno Bank, mientras que otros equipos prestaban servicios para distintas empresas vinculadas al mismo grupo empresarial.
Entre las actividades desarrolladas desde la Argentina se encuentran el procesamiento de datos, la elaboración de reportes financieros, el seguimiento de operaciones bancarias y el desarrollo de plataformas digitales.
También existen equipos especializados en tarjetas de crédito, préstamos, transferencias, inversiones y mantenimiento de la aplicación móvil utilizada por los clientes del banco.
ITTI fue fundada en 2004 y se especializa en el desarrollo de herramientas tecnológicas destinadas principalmente al sector financiero.
En la Argentina opera mediante Kaitel SRL y durante 2025 inauguró oficinas en el barrio porteño de Belgrano, desde donde brinda servicios de programación, tecnología y desarrollo de software.
La compañía forma parte del Grupo Vázquez, cuyo principal referente, Miguel Vázquez, fue detenido en Paraguay junto con otros siete integrantes del directorio de Ueno Bank, en el marco de la investigación judicial por presuntas irregularidades financieras.
La intervención de la entidad paraguaya, que contaba con casi tres millones de clientes, provocó la suspensión de sus operaciones y dejó a numerosos ahorristas sin acceso a sus depósitos.
El caso también generó una crisis política que culminó este jueves con la renuncia anunciada por Santiago Peña, luego de que el Partido Colorado respaldara el pedido de juicio político en su contra.
Contexto: La quiebra de entidades financieras con ramificaciones regionales ha tenido antecedentes en Sudamérica, como la crisis bancaria paraguaya de 1995, que derivó en la intervención de varios bancos y en un fuerte cuestionamiento al sistema de supervisión. En la Argentina, el colapso de bancos provinciales durante la crisis de 2001 también dejó a miles de ahorristas sin acceso a sus fondos y generó procesos de reestructuración que se extendieron por años.
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