Por Martín Boerr
La empresa Pindó SA, con sede en Puerto Esperanza, cumplió 50 años desde su fundación. Fue creada en noviembre de 1976 por Alfonso Scherer, un inmigrante suizo que llegó a la Argentina para fundar Esperanza hace un siglo. Hoy la compañía es conducida por sus nietos, Rafael y Andrés, quienes heredaron el liderazgo de su padre, Pedro, figura clave en el desarrollo forestoindustrial del país.
Pindó se posiciona como uno de los aserraderos más grandes y modernos de Argentina, con una capacidad instalada de 10 millones de pies cuadrados de madera al mes. Integra el grupo de grandes empresas del sector, junto a Forestal Las Marías, Laharrague-Chodorgue y Zeni, inmediatamente detrás de los dos gigantes: Arauco Argentina y ACON Timber.
Además de la actividad forestal, la firma opera en el sector yerbatero con producción propia de hoja verde, administración de yerbales de terceros y un secadero. También cuenta con uno de los viveros más importantes de la provincia y cultiva e industrializa frutas tropicales como mango, maracuyá y papaya.
Desde hace 30 años se especializa en la producción de plantines forestales, con un enfoque integral en el sector agroforesto-industrial. Los ejemplares híbridos, taeba y de yerba mate son los más relevantes. La capacidad del vivero es notable: hasta 4 millones de plantines anuales, de los cuales la mitad son de yerba mate y la otra mitad de pino.
También se destaca el crecimiento en la producción de plantines nativos, iniciado en 1997. Actualmente, el vivero produce 50.000 plantines de 37 especies nativas, incluyendo maderables y frutales, con demanda creciente en la región y en provincias como Buenos Aires.
El ADN de la empresa no está en la madera, la yerba o las frutas, sino en su mentalidad: Pindó busca constantemente innovar y agregar valor. Rafael es Ingeniero Agrónomo egresado de la Universidad Católica, con especialización en Genética de la Universidad de Bonn (Alemania). Andrés, el mayor, es ingeniero industrial por la Universidad de Belgrano.
Pedro Scherer fue uno de los protagonistas de los cimientos de la forestoindustria en Misiones en la década del 70, participando activamente en la génesis de Papel Misionero (fue director) y Alto Paraná (hoy Arauco Argentina), como contó esta semana en una entrevista en el diario El Territorio. La familia Scherer siempre hizo del conocimiento aplicado a la producción y la innovación una forma de trabajar.
“Nuestra filosofía es ir agregándole valor a los productos de la tierra, no quedarnos con la producción primaria, no concebimos un negocio agropecuario si no es con la segunda cadena de valor”, señala Rafael, quien ocupa el rol de gerente general y presidente de la empresa.
Algunos hitos de la empresa incluyen haber sido la primera de las dos empresas en Misiones en acceder a un contrato Renovar con su moderna planta de generación de energía por biomasa. Genera 4 MW, de los cuales utiliza una parte para autoabastecerse y otra para inyectar a la red que administra CAMMESA. También instaló paneles solares, buscando resolver el dilema energético, el gran cuello de botella del desarrollo industrial de Misiones.
Además, en un trabajo poco común que llevó casi 20 años de investigación conjunta con el INTA, desarrolló el pino híbrido F1 INTA-Pindó, una variedad de alto rendimiento que se convirtió en un producto clave para la industria forestal, altamente valorado por su adaptabilidad y eficiencia en la producción de madera.
Otras innovaciones fueron la certificación de créditos de carbono, siendo también una de las primeras empresas en alcanzar este logro. Pindó picó en punta con la emisión de créditos de carbono en el mercado obligatorio, que son los bonos que tienen mayor valor en el mercado internacional. En septiembre del 2025, la firma anunció la obtención de 43.803 Certificados de Reducción de Emisiones (CERs), emitidos bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Esto implica que 43.803 toneladas equivalentes de CO2 fueron efectivamente reducidas o evitadas mediante el Proyecto “Pindó Biomass Energy Generation from Forest Biomass” (3793), registrado en la ONU en 2013.
En frutas tropicales, Pindó instaló una planta de procesamiento de mango y maracuyá. Con la yerba mate, ayudaron a una firma asociada en Suiza a desarrollar una bebida energética que se vende en lata en Europa.
Hace un año, Pindó fue distinguida a nivel nacional por crear una innovadora plataforma digital para gerenciar el manejo del bosque, llamada “Arborix Management”. Con esta plataforma, Pindó participó del concurso de emprendedurismo Naves, que patrocina el Banco Macro y el IAE Business School de la Universidad Austral, y fue pasando distintas etapas de selección hasta quedar entre los 28 finalistas de todo el país, sobre un total de 1.810 participantes. Recibió una mención especial por “Impacto Ambiental”.
Plan B/ 5-11-2026
Contexto: La empresa Pindó SA fue fundada en noviembre de 1976 por el inmigrante suizo Alfonso Scherer, quien llegó a la Argentina para fundar Esperanza hace 100 años. La firma ha sido un actor clave en el desarrollo forestoindustrial de Misiones, con participación en la creación de Papel Misionero y Alto Paraná (hoy Arauco Argentina).
Leave a comment