Supermercados de Bélgica, Estonia, Luxemburgo y Suecia han reportado anomalías en sus sistemas de congelación y refrigeración. El incidente, que afectó a distintas cadenas, reavivó la preocupación por la seguridad alimentaria y las vulnerabilidades de los dispositivos conectados a redes informáticas.
El episodio guarda similitudes con otro registrado en Francia el 12 de octubre, cuando se denunció que actores maliciosos tomaron el control de sistemas de refrigeración y los programaron para elevar las temperaturas, provocando el deterioro de productos frescos y congelados.
En Suecia, las cadenas ICA y Coop informaron que un número limitado de sucursales resultó afectado. La portavoz de ICA, Helena Johansson, señaló que la empresa investiga lo ocurrido y busca determinar el alcance del incidente.
Por su parte, Carlos Cancino, portavoz de Coop, explicó que algunos equipos dejaron de funcionar por completo, mientras que otros sufrieron daños parciales. Precisó que seis de los aproximadamente 800 supermercados de la cadena en Suecia registraron inconvenientes. No obstante, aclaró que hasta el momento no había recibido información que confirmara que se tratara de un ciberataque.
La cadena neerlandesa Ahold Delhaize también comunicó que un incidente informático ocurrido durante la noche afectó los sistemas de refrigeración de varios locales en Bélgica y Luxemburgo.
En Bélgica, además, las cadenas Carrefour, Intermarché y Spar reportaron ataques. El portavoz de Carrefour en ese país, Mich Vergauwen, aseguró que se trataba de un ciberataque y descartó otras causas. A raíz de los episodios, la Fiscalía belga abrió una investigación penal.
Uno de los casos que llamó la atención ocurrió en una sucursal de ICA Kvantum, en Sjöbo, al sur de Suecia, donde las temperaturas de los equipos de refrigeración habrían sido elevadas de forma remota hasta alcanzar los 50 grados.
La interrupción de los sistemas obligó a desechar alimentos que quedaron expuestos a temperaturas inadecuadas, una situación que volvió a poner en discusión los riesgos que estos incidentes representan para la seguridad alimentaria.
El director del Centro Nacional de Ciberseguridad de Suecia, John Billow, confirmó que el organismo investiga lo sucedido. En declaraciones a Reuters, advirtió que durante las últimas semanas habían identificado numerosos dispositivos de tecnología operativa expuestos en el país y remarcó la necesidad de actualizarlos e instalar los parches de seguridad correspondientes.
Los sistemas de refrigeración forman parte de un conjunto cada vez más amplio de dispositivos conectados que pueden ser monitoreados y controlados a distancia. Esta tecnología operativa incluye, además de heladeras y congeladores, sistemas de calefacción, cámaras de seguridad y redes de alarmas.
Aunque muchos de estos equipos antes funcionaban mediante mecanismos principalmente físicos, su incorporación a redes digitales permite administrarlos de manera remota. Esa conectividad también puede abrir puntos de acceso para ciberdelincuentes cuando existen vulnerabilidades, dispositivos desactualizados o medidas de protección insuficientes.
Los episodios registrados en distintos países europeos muestran que los ataques informáticos pueden tener consecuencias que van más allá del robo de datos o la interrupción de servicios digitales: también pueden afectar infraestructuras físicas, generar pérdidas económicas y comprometer la conservación de alimentos.
Por ahora, las investigaciones deberán establecer si todos los incidentes reportados responden a una misma modalidad de ataque y quiénes estuvieron detrás de las intrusiones.
Fuente: Noticias Argentinas
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